Gerardo Turiel, Abogado.

By 27 de octubre de 2008 octubre 29th, 2020 Derecho

“Sí. Abogado. Creo que de tus múltiples facetas es la más significativa, la que mejor te puede definir y, probablemente a la que más tiempo dedicaste. No pecaría de exagerado si dijera que fuiste “El mejor”, aunque las necrológicas se prestan a ello, pero ese calificativo no es de ahora. Eso ya se lo oí yo en el año 1979 al Magistrado de la Audiencia Provincial, en aquél entonces, Pedro Solance Beunza, cuando al salir, bien entrada la tarde, de la vista oral de un sumario, en el que se juzgaba a una madre que había matado a sus hijas y las había depositado en la bañera con unas flores, me dijo: “Ramón, acabo de escuchar al mejor abogado de España”.

Recientemente toda España ha podido comprobar tal aserto en tu brillantísima intervención en el Juicio del 11 M, en el que defendiste la mayor petición de pena de prisión a un procesado en toda la historia judicial española. Pero es que, además, eras tan cumplidor que antes de morir dejaste presentada la formalización del Recurso de Casación de Trashorras ante la Sala Segunda del Tribunal Supremo.

Antes de eso fuiste mi profesor de Derecho Romano, y después mi profesor particular de Derecho, hasta ahora, pues siempre diste lecciones y, desde hace unos años, en las Jornadas de estudio que organizábamos en este Despacho, en cuya página web www.mijaresabogados.es se pueden visualizar muchas de tus conferencias.

De tu despacho salieron grandes profesionales, de los que podría hacer un listado, pero no lo voy a hacer por temor a dejar a alguno fuera. Baste con decir que el actual Decano, Enrique Valdés Joglar, nació al Derecho en tu Despacho, donde ejerció durante muchos años.

Pero aparte de abogado y profesor fuiste hombre de Teatro y de la Música, hasta el punto de que eras un referencia en el Mundo de la Opera, pues a tí acudía cualquiera que tuviera alguna duda o quisiera conocer alguna versión determinada. Marta y yo te teníamos delante de nosotros en la tercera sesión de abono de la Opera de Oviedo. Ahora será distinto. No estarás para explicarnos la cantidad de cuestiones que surgen a lo largo de una representación. Pero recordaremos con placer nuestro último viaje a Lisboa, en compañía de tu maravillosa Carmen Mestre, el pasado mes de Julio para presenciar “María de Buenos Aires”, de Astor Piazzola, cantada por Misia, cenar en el Senhor Vinho, recomendado por nuestro amigo Angel García Prieto, escuchando fados, y pasear por el Barrio de Alfama, degustando aquél delicioso queijo da serra.

Querido amigo, descansa en paz. No te olvidaremos. Vaya desde aquí nuestro más cariñoso abrazo a tu Carmen Mestre y a tus hijos, dos de los cuales siguen con gran éxito el camino por ti marcado en el ejercicio de la Profesión.”

Ramón F. Mijares